sábado, 14 de diciembre de 2019


Es una agresión que afecta a las mujeres, puede ser de forma verbal, física y psicológica. Esto afecta gravemente la dignidad y la libertad con la que cuenta dicho género.
Como sociedad nos debe de preocupar a todos, no solo a las mujeres si no también a los hombres, esté tipo de violencia se sigue expandiendo, lo que quiere decir que, no solo se da en zonas rurales ya que también hay numerosos casos en la zona urbana.
Inconscientemente no vemos el gran riesgo que existe al hacer caso omiso de la no denuncia.
Alguna vez te has preguntado ¿Por qué la mujer suele ser muy denigrada?, lamentablemente seguimos viviendo en una sociedad donde el machismo prevalece y los valores carecen. Ante esta situación las mujeres lejos de actuar adecuadamente por miedo o ignorancia ocultan ciertos problemas. Debemos de aprender a levantar la voz y exigir el lugar que se merecen en esta sociedad, esto lo podemos lograr ayudándonos en comunidad para reclamar nuestros derechos.
Según las estadísticas formuladas por cada integrante de nuestro equipo, llegamos a la conclusión de que a lo largo de la vida muchas mujeres por lo menos alguna vez han sido víctimas de éste tipo de violencia, que hoy vas a conocer cada violencia que se menciona.
La violencia contra las mujeres es de muchas formas: física, sexual, psicológica y económica. Estas formas de violencia se interrelacionan y afectan a las mujeres desde el nacimiento hasta la edad mayor. Algunos tipos de violencia, como el tráfico de mujeres, cruzan las fronteras nacionales. Las mujeres que experimentan violencia sufren de una variedad de problemas de salud y se disminuye su capacidad para participar en la vida pública. La violencia contra las mujeres afecta a familias y comunidades de todas las generaciones y refuerza otros tipos de violencia prevalecientes en la sociedad.

El maltrato psicológico a la mujer: la mano invisible que golpea fuerte (Violencia psicológica).

Se le llama violencia psicológica a toda agresión realizada sin la intervención del contacto físico entre las personas. Es un fenómeno que se origina cuando una o más personas arremeten de manera verbal a otra u otras personas, ocasionando algún tipo de daño a nivel psicológico o emocional en las personas agredidas.

Este tipo de violencia se enfoca en la emisión de frases descalificadoras y humillantes que buscan desvalorizar a otro individuo. Esta es una de las razones por la cual la violencia psicológica es difícil de probar y manifestar, esta violencia es muy frecuente en ciertos contextos sociales: familiar, escolar, laboral, etc.


Alguna vez te has preguntado, ¿cuantas veces la mayoría de las mujeres sufrimos este tipo de violencia pero no decimos nada?

Según especialistas, la mujer no denuncia el maltrato psicológico.
Muchas mujeres creen que si sus esposos no las dejan trabajar o estudiar o les prohíben vestir de determinada manera es porque “ellos son así y lo hacen porque las quieren”.
Sin embargo, estos actos se catalogan como una de las tantas manifestaciones del maltrato psicológico hacia la mujer.
Cuando hablamos de violencia psicológica no solo nos referimos a los gritos, insultos o malas palabras, sino también a tratos que burlen el aspecto físico o las capacidades intelectuales de la mujer.


Desafortunadamente, este tipo de maltrato no cuenta con cifras oficiales, ya que se estima como un hecho asociado a los otros tipos de violencia, es decir, es un antecesor directo que poco reportan las víctimas. 
Entre las principales secuelas se señala la pérdida de su autoestima, el miedo a enfrentar a su pareja, poca seguridad en sí misma y la creencia que sin su compañero sentimental no podrán sacar adelante su vida. 
No obstante, el verdadero enemigo que se debe señalar es sentir normal la violencia porque ya están resignadas a vivir así. Esto se presenta en mujeres que llevan años siendo víctimas en sus propios hogares volviendo el lugar más peligroso para las mujeres, su casa ya que por una mala formación se sienten destinadas a vivir omisas, controladas, humilladas o maltratadas, sin pensar que hay mejores formas de vida con dignidad y respeto a sus derechos.

La denuncia.
Por cuenta de la creación del Marco jurídico nacional e internacional
 La VIOLENCIA contra las MUJERES tiene como objetivo: concentrar en un documento un breve marco teórico sobre el tema, mostrar un conjunto de estadísticas e indicadores sobre la violencia contra las mujeres, así como la normatividad  de eliminar todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, a fin de apoyar a las personas interesadas en conocer los mecanismos legales existentes en el tema de la defensa del derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia.

Pero…. ¿Cómo detectar si vivo dicho tipo de violencia?


Verifica si alguna de las situaciones siguientes suceden en tu relación de pareja y te hacen sentir mal.

  • Quiere controlar con detalle lo que haces en los tiempos que no pasan juntos.
  • Quiere decidir de cualquier manera cómo has de vestirte, pensar o comportarte.
  • Te prohíbe hacer varias cosas o relacionarte con algunas personas.
  • Se enoja súbitamente.
  • Te hace sentir responsable o culpable de todo lo malo que le sucede.
  • Se apropia de tus cosas (dinero, objetos).
  • No respeta tu intimidad.
  • No reconoce tus cualidades, únicamente tus defectos.
  • Te ha tratado con crueldad.
  • Muestra celos continuamente.
  • Te acusa de infidelidad.
  • Critica las costumbres y las tradiciones de tu familia.
  • Te ha obligado o presionado para tener relaciones sexuales.
  • Te obliga a tener relaciones sexuales sin protección.
  • Siempre quiere tener la razón.
  • Te ha dado un empujón, un golpe o una bofetada alguna vez.
  • Te insulta, se burla de ti o te descalifica públicamente.
  • Se enoja, te sientes mal y no puedes decirle nada.
  • Cuando se enoja mucho contigo, piensas que podría pegarte.
  • Cuando discuten, tienes miedo.
  • Cuando no quieres hacer algo que él te pide, sientes que no puedes negarte y no sabes cómo decírselo.
  • Cuando has pensado en dejar la relación, piensas que nunca serás feliz y temes por su reacción.

Algunas de estas situaciones podrían parecer normales, pero pueden ser peligrosas si se repiten a menudo y son más intensas cada vez. ¡Pide ayuda!

¿Qué puede ayudarte ante una situación de violencia?

  • Habla con alguna persona de confianza que te escuche y respete (madre, hermana, amiga, maestra, u otra persona).
  • Recuerda que no mencionar el problema no te ayudará a resolverlo. Busca orientación con personas que conocen el tema (Instancias Estatales de la Mujeres u Organizaciones de la Sociedad Civil).
  • Busca servicios especializados de ayuda, acude al que te parezca la mejor opción.
  • Recuerda: si no recibes el apoyo que necesitas al primer intento, no desistas, búscalo en otro lugar o con otra persona.
  • ¡Infórmate! Ten presente que los problemas no se resuelven con el tiempo, por el contrario, pueden agravarse.


¿Qué pueden hacer las mujeres si su integridad está en peligro?

Toma medidas preventivas, por ejemplo:

Si piensas que tendrás que abandonar tu casa, guarda tus objetos personales en una bolsa y llévala con alguna persona en la que confíes, no olvides llevar contigo:

  • Duplicado de las llaves de tu casa
  • Actas de nacimiento (tuya, de tus hijos e hijas)
  • Acta de matrimonio (si estás casada)
  • Dinero
  • Tarjeta del seguro social
  • Identificación oficial (credencial de elector, pasaporte etc.)
  • Tarjeta de teléfono
  • Directorio telefónico de las personas que puedan ayudarte
  • Medicinas que tengas que tomar (si padeces alguna enfermedad)
  • Número de expediente (si has iniciado trámite de divorcio o de pensión alimenticia)
  • Un cambio de ropa

¿Qué puedo hacer ante una inevitable situación violenta?
Trata de estar en un sitio que tenga salida a la calle y en donde no haya armas, evita lugares como la cocina y el baño.
Elabora un plan de salida de emergencia identificando todas las puertas y las ventanas por las que puedas escapar de manera segura.
Si te quedas en tu hogar, asegura las ventanas y cambia las cerraduras de las puertas de la casa.
Identifica a uno o más vecinos(as) a quienes puedas hablarles y pedirles ayuda.
Inventa una palabra clave para que sepan que corres peligro que tienen que auxiliarte.
Desarrolla un plan de seguridad con tus hijos e hijas para cuando no estés con ellos (as), que sepan qué hacer para protegerse, explícales la situación.
Informa a la escuela, la guardería, etcétera, sobre quién tiene autorización para recoger a tus hijos e hijas.
Cambia constantemente las rutas para ir y venir de tu casa al trabajo o algún otro lugar que frecuentes.

Otros tipos de violencia en conductas consideradas como delito.

ABUSO SEXUAL
Es cuando una persona obliga a otra a realizar o presenciar actos sexuales o eróticos, aún sin que exista penetración, está cometiendo el delito de abuso sexual.

ACOSO Y HOSTIGAMIENTO SEXUAL 
El Hostigamiento Sexual se presenta cuando en la escuela o en el trabajo algún jefe/a pide favores sexuales a cambio de favorecer a la persona hostigada. El Acoso Sexual se presenta cuando alguna persona asedia sexualmente sin existir una relación jerárquica.

ESTUPRO
Si alguien convence a una persona menor de 18 años por medio de engaños para tener relaciones sexuales está cometiendo el delito de estupro.

HOMICIDIO POR PARENTESCO
Quien le quita la vida a su padre o madre, o abuelos/as, o hijos e hijas, o esposo/esposa o a su pareja con la que vive y/o tiene hijos/as, adoptante o comete el delito de homicidio en razón de parentesco.

INCESTO
Así se llama a las relaciones sexuales entre padre, madre, abuelos/as e hijos/as, aun cuando sea voluntaria; es un delito.

RAPTO
Es la privación de la libertad con la intención de tener relaciones sexuales o para casarse con la persona raptada.

VIOLACIÓN CONYUGAL
Es cuando una persona obliga a su esposa, esposo o pareja a tener relaciones sexuales por medio de violencia física, moral o psicológica.



VIOLENCIA SEXUAL


La violencia sexual abarca actos que van desde el acoso verbal a la penetración forzada y una variedad de tipos de coacción, desde la presión social y la intimidación a la fuerza física.
La violencia sexual incluye pero no se limita a lo siguiente: Violación en el matrimonio o en citas amorosas; violación por desconocidos o conocidos; insinuaciones sexuales no deseadas o acoso sexual (en la escuela, el lugar de trabajo, etc.); violación sistemática, esclavitud sexual y otras formas de violencia particularmente comunes en situaciones de conflicto armado (por ejemplo: fecundación forzada); abuso sexual de personas física o mentalmente discapacitadas; violación y abuso sexual de niños; y formas “tradicionales” de violencia sexual, como matrimonio o cohabitación forzados y “herencia de viuda”.

¿Cuánto común es la violencia sexual?
Los datos de mejor calidad sobre la prevalencia de la violencia sexual provienen de encuestas basadas en la población. Otras fuentes de datos sobre la violencia sexual incluyen informes policiales y estudios de entornos clínicos y organizaciones no gubernamentales; sin embargo, como en esos entornos se notifica solo una proporción pequeña de casos, se obtienen subestimaciones de la prevalencia. Por ejemplo, un estudio latinoamericano calculó que solo alrededor de 5% de las víctimas adultas de la violencia sexual notificaron el incidente a la policía.

Los datos de mejor calidad sobre la prevalencia de la violencia sexual provienen de encuestas basadas en la población. Otras fuentes de datos sobre la violencia sexual incluyen informes policiales y estudios de entornos clínicos y organizaciones no gubernamentales; sin embargo, como en esos entornos se notifica solo una proporción pequeña de casos, se obtienen subestimaciones de la prevalencia. Por ejemplo, un estudio latinoamericano calculó que solo alrededor de 5% de las víctimas adultas de la violencia sexual notificaron el incidente a la policía.

Hay muchas razones lógicas que explican por qué las mujeres no notifican sobre la violencia sexual, por ejemplo:
  • sistemas de apoyo inadecuados;
  • vergüenza;
  • temor o riesgo de represalias;
  • temor o riesgo de ser culpadas;
  • temor o riesgo de que no les crean;
  • temor o riesgo de ser tratadas mal o ser socialmente marginadas.


Si bien subsiste la necesidad de efectuar más investigaciones, se han recopilado datos sobre diferentes formas de violencia sexual en encuestas basadas en la población, como las encuestas de demografía y salud, las encuestas sobre salud reproductiva  y el Estudio multipaís de la OMS sobre salud de la mujer y violencia doméstica contra la mujer.

Violencia sexual infligida por la pareja.

Los datos disponibles provenientes de encuestas basadas en la población se relacionan principalmente con la agresión sexual perpetrada por la pareja, pero en algunos casos también se incluyen el abuso sexual en la niñez y el abuso sexual por una persona que no es la pareja. La violencia sexual por la pareja generalmente es acompañada de violencia física y emocional, pero puede ocurrir por sí sola.




Violencia sexual por personas que no son la pareja
Hay pocos estudios representativos sobre la violencia sexual perpetrada por personas que no son la pareja, y la mayoría de los datos disponibles provienen de encuestas sobre delincuencia, registros policiales y judiciales, centros de crisis para víctimas de violación y estudios retrospectivos de abuso sexual de niños. En el Estudio multipaís de la OMS, entre 0,3% y 12% de las mujeres dijeron haber sido forzadas, después de los 15 años de edad, a tener relaciones sexuales o a realizar un acto sexual por alguien que no era su pareja. La mayoría de los estudios indican que es probable que las mujeres conozcan a sus agresores (por ejemplo, en 8 de cada 10 casos de violación en los Estados Unidos)
La encuesta más reciente de prevalencia de violación en Sudáfrica reveló que más de uno de cada cinco hombres dijeron que habían violado a una mujer que no era su pareja (es decir, una desconocida, una conocida o una integrante de la familia), mientras que uno de cada siete señaló que había violado a su actual o anterior pareja. La violencia sexual es también común en situaciones de crisis humanitaria —en particular durante conflictos y después de ellos— pero, debido a sus características específicas, este problema se aborda en otra hoja informativa de esta serie.

Principios generales de las prácticas adecuadas para abordar la violencia sexual
Además de datos limitados acerca de intervenciones eficaces, en la biografía también se presentan algunos principios que sustentan prácticas adecuadas para abordar la violencia sexual.
  •        Apoyo psicológico (y referencia a instituciones para recibir atención de salud mental, de ser necesario),
  •         anticonceptivo de emergencia,
  •        tratamiento y profilaxis de enfermedades de transmisión sexual,
  •        profilaxis para la infección por el VIH, cuando corresponda,
  •        información sobre abortos seguros,
  •        un examen forense (si la mujer decide enjuiciar al agresor).



VIOLENCIA FÍSICA



La violencia física es aquella acción generada de manera voluntaria y que por lo mismo ocasiona daños no accidentales, utilizando la fuerza física o material (es decir, sirviéndose de objetos) y que tiene como fin fundamental generar un impacto directo en el cuerpo y consecuencias físicas tanto externas como internas. También es considerada una invasión del espacio físico de la otra persona, la cual puede hacerse de dos formas: una es a través del contacto directo con el cuerpo de la otra persona por medio de golpes, empujones; la otra es al restringir sus movimientos encerrándola, causándole lesiones con armas blancas o de fuego, en ocasiones forzándola a tener relaciones sexuales y ocasionándole la muerte. De esta forma la violencia física origina un impacto inmediato en el cuerpo de la víctima, sin embargo, es el aspecto emocional el que más sufre; de hecho, toda violencia persigue, como objetivo final, afectar emocionalmente a la víctima, ya que esto hace que la persona se desgaste psicológicamente. El caso de violencia física visto con mayor frecuencia, es el que padece la mujer de manos de su pareja; la que se hace en contra de los niños, etc.

Ejemplos de violencia física
Algunos ejemplos de violencia física pueden ser:
  • Golpizas, asaltos con armas de cuerpo a cuerpo, arrollamientos con vehículos o agresiones físicas de cualquier tipo.
  • Disparos con arma de fuego.
  • Violaciones (actos sexuales no consentidos), sin importar el sexo o la orientación sexual de tanto víctima como victimario.
  • Castigos físicos que infringen dolor, sufrimiento corporal o que causan malestares de salud.


Causas:
El alcoholismo, según registros estadísticos la mayoría de los casos de violencia física se dan en mujeres que son agredidas por sus parejas, las cuales se encuentran en estado de ebriedad.

Falta de conciencia de los habitantes de la sociedad, pensando que la mejor forma de realizar las cosas es a través de golpes, tiroteos, etc.


El no saber dominar los impulsos, en ocasiones se puede perder la paciencia, y al no poder controlar los impulsos, se termina generando violencia.


ESTADÍSTICAS











Recuerda que no estás sola, exige tus derechos y apoyémonos entre nosotras.
¡¡No calles!!

BIBLIOGRAFÍA

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